Que bueno que vivimos en una versión 2.0 y GLOBALITARIA de la ley del Talión:
“Ojo por ojo, diente por diente de oro”

Nada (mucho) para decir

Odio el día del padre.
Encima me lo tuve que morfar y no pude siquiera leer media carilla.
Qué pérdida de tiempo.
Todos los derechos reservados a esta loca maniática desquiciada, humanos, abstenerse. Con la tecnología de Blogger.