Bisturí

Escrito el 17/12/11
Bueno, bien, tranquila.

Hoy acabo de vivir un poco más de realidad, como cada día, como cada hora, como cada minuto.
Mi burbuja a veces no me deja mirar hacia afuera, es opaca su superficie, desde adentro se ve el "afuera", el "mundo", pero se ve desdibujado, borroso, mimetizado como si fuera un dibujo pegado a la única pared de mi burbuja. A veces explota, aunque luego vuelve a crearse como por arte de magia. Cuando explota, en días como hoy, me deja ver realmente lo que las personas somos y creemos ser hoy en día.

Sábado, 17 de Diciembre, 2011. Entrega de diplomas y de medallas a la promoción 2011. Un lindo acto. Me llamaron por teléfono a mi casa, para que asista al acto a recibir un diploma por haber sido la mejor delegada de ECOSOC en el Modelo de la Organización de Naciones Unidas realizado en octubre. Perfecto, 9:00 AM, puntualmente, me apunté en la puerta del Instituto.

Entramos al acto a las 9:10 AM. Nos sentamos, y comenzaron a leer un breve discurso. En el mismo las palabras no perdían vigencia: "solidaridad", "compromiso", "confianza", "agradecimiento". Finalizó con la frase: "Muchas gracias a los padre por confiar su bien más preciado a los docentes y directivos de esta institución, sus hijos. Que Dios los acompañe de ahora en adelante, y que los ayude a cumplir todas las metas que deseen realizar." Raro, no es una institución religiosa, ni nada por el estilo.
En fín, el acto comenzó, cambio de bandera al mi curso, el mismo curso que el año que viene, 2012, será el mayor, el más adulto del colegio, el último año. Después de esto comenzaron las menciones de la ONU interna que se realizó en el colegio. Bien, esperé sentada a subir al escenario a recibir el diploma y a saludar a la profesora de historia. "A menganitos, por dedicar tanto esfuerzo y por hacer este modelo posible". Aplausos. "A la delegación de Suecia.". Aplausos. "A la delegada fulanita de tal, segunda mención de ECOSOC, por Estados Unidos". Más aplausos. "A embajadora menganita de tal, segunda mención de Cumbre de Embajadores, por Estados Unidos". Aplausos. "A la delegación de Argentina". Me harté de aplaudir. "Al delegado tal, mención de Asamblea General, por no me acuerdo qué país". Me duelen los dedos, ¿sí?

Caras de feliz cumpleaños, felicitaciones, abrazos. Nunca llegó. No, señores, nunca me nombraron. Imaginen mi cara, sólo imagínenla. Se habían olvidado de nombrarnos a mi, delegada de ECOSOC por Venezuela, y mi amiga, embajadora de Cumbre de Embajadores por Venezuela. Genial. Bárbaro. Un error es humano, claro. Hablé con la preceptora, y me contestó que no podían hacer nada, que se habían equivocado, y que no tenían nuestros diplomas impresos, porque pensaban que nos lo iban a entregar mañana, que "hubo un error de la profesora de historia, porque ella se encargaba de imprimir los diplomas". Perfecto, espectacular. Mi respuesta: "Está perfecto, no importa el diploma, pero es una falta de respeto hacernos venir acá para esto. ¿No nos van a nombrar?". Claro, tendría que haber pensado un poquito más yo, y haber conversado conmigo misma, para volver a comprender que la institución es tan sólo eso, una institución, y que la preceptora es una tipa tan FORRA que le chupa tres huevos lo que pase con nosotros, nuestros diplomas, nuestras menciones. Está bien, yo sé bien lo que gané, lo que hice y lo que no hice, y un diploma no me reconoce lo que me esforcé para conseguir algo en el Modelo, esto me queda sólo a mí, y no a un papel de mierda. Pero es una falta de respeto que la institución no se haga cargo de sus errores públicamente. Lo correcto hubiera sido que al finalizar el acto, hubieran admitido su error frente a los padres, sin embargo la respuesta que recibí fue "¿Cómo vamos a enganchar el Modelo de nuevo al final del acto? Va a quedar mal, no, no, lo único que podemos hacer es pedirles disculpas a ustedes.”. Osea, que porque iba a “quedar mal” no lo iban a hacer público, no se iban a hacer cargo y los que nos vemos afectados siempre somos nosotros. Me encanta, la verdad, está bárbaro.

Lo que más me molesta es que la escuela es la que imparte valores.
La escuela dice solidaridad, y fomenta la competencia diciendo “A los 3 primeros que hagan bien el ejercicio, les pongo un 10”.
La escuela diceadmitan sus errores y continúen”, y finalmente no puede admitir los suyos propios.
La escuela dice no a la discriminación, pero cuando sus alumnos dicen “negro de mierda” no hacen absolutamente nada por cambiarlo.

Por lo tanto la escuela es un aparato ideológico, tiene que impartir valores y cumplirlos a su vez. ¿Cómo pretenden enseñar a respetar normas comunes, si no pueden ni siquiera respetarlas ellos mismos que integran el colegio?

Los miembros que integran el aparato educativo, los que tienen en sus manos nuestra educación, tienen un bisturí en las manos. Y no pueden salir con él a decir “Discúlpeme, señor, se murió el paciente, tuve un mal día”.

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