¿Borrón y cuenta nueva le llaman a esto? Que loco... Pienso haberlo vivido antes, pero no creo, no.
Nunca encontré a nadie fuera de mi familia o de mis amigos cercanos con quién hablar en serio, con quien dialogar sobre arte, sobre cultura, sobre actualidad, sobre la realidad que nos presiona, que nos invade, que nos inunda y nos construye, derrumba y reconstruye.
Nunca encontré a nadie con quien ir a tomar algo, a comer un helado, a tirarme en el pasto verde verdisísimo de Plaza Francia, a un museo loco, a una exposición poco conocida, a recorrer San Telmo y a conocer su historia, a la Manzana de las luces, a caminar por Corrientes, o Florida, o Callao, a Recoleta y su grandeza, a Puerto Madero y el río, a pintarnos de colores por la vida............ en vez de a un boliche y el alcohol.
Nunca encontré a nadie con quien compartir un libro, una opinión.
Nunca encontré a nadie con quien reírme a carcajadas por horas en el teléfono, sabiendo que odio hablar por teléfono; o con quien mandarme mil mensajitos, sabiendo que todavía más que más odio mandar mensajes de texto.
Nunca encontré a nadie que me llevara a andar en bicicleta, o que me enseñara a andar en rollers.
Nunca encontré a nadie que disfrutara verme colgada de una tela en Plaza Francia.
Nunca encontré a nadie que disfrutara conmigo un recital, y después me llevara a su casa y me tocara algún tema de Seru Giran, de Sui Generis, de Fito Paez, de Charly, de Gieco, de La vela puerca, de No Te Va Gustar, de Jason Mraz, de Jack Johnson, de Las pastillas del abuelo, de Arctic Monkeys, de Pescado Rabioso, de Pink Floyd, de Divididos, de La Bersuit , de Las pelotas, de Sumo, de Cerati, de Alejandro Balbis, de Manu Chao, de Franz Ferdinand, de Los piojos, de.....
Nunca encontré a nadie a quién pudiera perdonarle absolutamente cada estupidez.
Nunca encontré a nadie con quien pudiera ser completa y efusivamente sincera.
Nunca encontré a nadie con quien ponerme un poco cursi de ver en cuando, y a quien decir alguna que otra tontería sólo para hacerme la tierna.
Nunca encontré a nadie con quien dejar de lado mi orgullo, agachar la cabeza y pedir perdón.
Nunca encontré a nadie con quien ser tan pero tan orgullosa que reclamar disculpas con la cabeza bien alta.
Nunca encontré a nadie que me haga sentir tan bien siendo yo misma, sin siquiera haberme puesto corrector de ojeras.
Nunca encontré, menos que menos, a nadie con quién hacer todas estas cosas juntas sin ningún tipo de problema, sin forzarlo, sin proponer YO todo esto antes, claramente.
O tal vez sí, y lo dejé ir porque tenía que dejarlo ser.
Hasta mi egocentrismo de hoy día quiere que sea.... que sea conmigo.
0 comentarios: