Juan

Hasta sueño con otro. Otro que no sé quién es. En mi sueño lo miro, lo miro y lo miro. Es de cabello morocho, muy morocho, algo revuelto pero en fin peinado, como en las películas. Los ojos bien negros y la piel bien clara, sin pecas, perfectamente lisa. La barba afeitada prolija. Un pibe de unos 20 años realmente hermoso. Rasgos fuertes en el rostro, mandíbula prominente pero con terminaciones delicadas.
Me tomaba por atrás, como alguna vez lo habías hecho vos cuando estaba en tu pieza escribiéndote algo en la pared de tu habitación. Después, aún detrás mío, me agarró los brazos y me dijo algo que no me acuerdo. Me corrió la cara hacia el con una mano y me besó. Me sorprendió que pusiera  su mano como lo hacías vos cuando me acariciabas, si otro día te encuentro y no entendés de lo que hablo, te muestro.
El flaco era hermoso, no lo puedo negar, pero no lo conocía, era la primera vez que lo veía, y los dos lo sabíamos. Actuaba como vos, igual, pero diferente. Tenía todas tus virtudes y más. Y nunca jamás hubiera pensado en lastimarme o tratarme mal, faltarme el respeto como mujer, aún si estuviera enojado conmigo. De todos modos, nunca se hubiera enojado fácil conmigo. En esas cosas difería con vos.
Me decía lo linda que estaba y alguna que otra boludez simpática que a cualquier chica le cae bien (me incluyo) pero que comprende fácilmente como "chamuyo". Lo importante era cómo actuaba, que además de ser un señor y tratarme como una reina, me quería, y era exactamente TU calco. Decía cosas que nadie más dice, nadie más plantea, (como vos lo hacías) tal vez porque no se le ocurren a muchas personas, y que a las pocas que se les ocurren, por miedo al rechazo de sus ideas no las exponen ¿No? ¿Nunca te pasó?... Bueno, la cosa es que me dio mucha impresión y me desperté con una sensación de necesitar bañarme, como si estuviera sucia de alguna clase de pecado o pensamiento impío. Fue extraño.
El chico me contestaba que había venido por mi, luego de que yo le preguntara porqué estaba allí conmigo. Sentía que mientras estaba ahí con el, en ese lugar extraño que parecía una fiesta aburrida, intentábamos los dos hacer sentir mal a alguien, a una misma persona, pero no sé a quién. Sólo tenía esa sensación... con todas mis ganas quería que aquel "alguien" se sintiera mal (¡que elegancia hacerte sentir mal!) Otro de mis sueños con sentimientos confusos y extraños. Bravo, Katy...
El mismo pibe, J... Juan... José... Juan creo que se llamaba, o algo así, me seguía teniendo entre sus brazos por atrás. Era como que me guiaba, me decía dónde ir y me aconsejaba dónde no, al menos eso sentía. Como estaba confundida le pregunté dónde lo había conocido, me contestó que "por facebook", y que después él me había llamado porque quería venir a verme y finalmente nos estábamos viendo ahora. Me contó que vivía en capital, en Palermo, y que algún día me llevaría a pasear por ahí, porque era muy lindo. O por Puerto Madero, que me encanta.
Repetía cuanto me quería, cómo lo había salvado de su soledad, de su angustia por un amor no correspondido. Al principio yo sentía cosas por él, muy lindas. Pero a punto de finalizar mi sueño me dí cuenta de que no. De que en realidad sólo me gustaba, era lindo, era bueno, cariñoso, sí. Pero no pasaba de ser un mejor amigo, un consejero, una guía, un apoyo para poder seguir un poco "más mejor" que ayer.
Espero volver a soñar con Juan...

0 comentarios:

Publicar un comentario

Todos los derechos reservados a esta loca maniática desquiciada, humanos, abstenerse. Con la tecnología de Blogger.